EL JENGIBRE

El jengibre se a convertido, en la actualidad, en un ingrediente destacado dentro de la cocina y las infusiones. Se trata de una planta que alcanza el metro de altura, con una raíz en rizomas (crece en ramificaciones y en forma horizontal), siendo ésta la parte comestible de la planta.

Es realmente de un sabor incomparable,  un tanto picante y amargo, impregnando en las comidas, un sabor fresco y un fondo dulce. No se consume solo, sino que es un buen aliado para platos dulce, salados y sobre todo infusiones.

jengibre decorativo

Se sugiere contar con un trozo de jengibre, sin pelar en la heladera/nevera, ya que dura en buen estado hasta tres semanas, o directamente rallar y congelar; se puede usar desde  rallado, en una ensalada de hojas verdes y zanahoria, en un té, o simplemente colocar en una jarra con agua para saborizar.

Combina muy bien con los pescados, salsas de soja, carnes rojas y en chutneys. Aliado destacado en platos con quesos, frutas cocidas, galletas y bizcochos.

Las raíces maduras son fibrosas, mientras que las jóvenes son más tiernas y presentan un sabor más suave. Al igual que el ajo, se debe utilizar en pequeñas cantidades, por lo intenso de su aroma.

té con jengibre

Actualmente se lo recomienda por los amplios beneficios que otorga a la salud, con una ingesta diaria; contiene ácido alfaniloléico, aceites esenciales como el  limonero, aminoácidos como la niacina, el triptófano, minerales como el fósforo, el silicio y el zinc.  Por lo que masticar un trozo de ésta raíz, brinda numerosas propiedades  medicinales. Entre ellos es un antibacteriano , antiinflamatorio y analgésico natural.

Aquí una receta para no dejar de hacer!

jengibre y peras, peras hervidas

PERAS AL VINO CON HELADO DE JENGIBRE

4 peras

500 cc de vino blanco

1 taza de agua

1/2 limón

4 clavos de olor

250 g de azúcar

2 cdas. de ralladura de jengibre fresco

500 g de helado de crema

PREPARACIÓN

Comenzar por pelar las peras, luego frotarlas con el limón, posteriormente “pinchar”, cada una con el clavo de olor.

Acomodarlas en una cacerola, un recipiente que se pueda llevar a fuego, no muy grande, de manera que las peras puedan quedar paradas, esparcir el azúcar por encima, y luego verter el vino blanco y el agua hasta cubrirlas.

Llevar a fuego fuerte hasta que rompa el hervor  y luego bajar a mínimo. Cocinar entre 40 a 45 minutos, o hasta que las peras tengan el punto de pasar el tenedor con facilidad, sin que se desarmen!

Mientras tanto pelar y rallar  el jengibre, mezclar con el helado de crema americana. Servir acompañándo las peras, y unas hojas de menta para decorar!

TÉ DE JENGIBRE

Hervir durante 2 minutos, 1 lt de agua con 2 rodajas finas de jengibre, 1 cucharada de miel y 2 ramitas/varas de canela. Dejar reposar, y cuando la infusión se encuentre frío-ambiente, colocar en la heladera/nevera. Se convierte en una infusión muy refrescante y a la vez saludable en el verano.

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