PRENDAS NO LAVABLES – CUIDADOS

Muchas de las prendas que se usan frecuentemente para trabajar o salir, están confeccionadas con telas delicadas, sobre todo las de invierno,  es por ello que se recomienda no lavarlas en casa, se pueden deformar, manchar con su propia tintura, o incluso achicar el forro interior, generando pliegues insalvables en la prenda. Por lo cual, cuando están sucias o con manchas es conveniente enviar a la tintorería; donde las limpian en seco. Claro que no es aconsejables, ni para la “vida” de la prenda, ni por razones económicas, enviar muy seguido a limpiar.

¿Entonces? La solución  es saber mantener en buen estado la mayor parte del tiempo, sin tener que limpiarlas.

abrigo d ehombre

PARA QUE LAS PRENDAS TENGAN LARGA VIDA

  • Conviene no ponerse muchos días consecutivos el mismo traje o vestido, la tela se deformará, tomará brillo y la prenda tendrá un aspecto poco atrayente
  • Es un error planchar a menudo las prendas, la tela se desgasta y acaba adquiriendo brillo, es aconsejable colgar la ropa, por ejemplo en un lugar algo húmedo como el baño, abrir la ducha hasta formar vapor, dejar algunas horas, luego airearla afuera  y sola, se estirarán las arrugas de la tela
  • Sacar el vestido o traje inmediatamente cuando se llegue al hogar, para que no tome olores de comida y no correr riesgos de manchas
  • Guardar las prendas colgadas en perchas/ganchillos adecuados a su tamaño y textura, algunas necesitan perchas/ganchillo acolchados, en lo posible tratar que se encuentren lo suficientemente separadas unas de otras  en el placar o closet
  • No guardar nunca las prendas de una temporada a otra, si no se encuentran en perfectas condiciones de higiene
  • Eliminar inmediatamente la mancha que se hubiere formado, por insignificante que parezca
  • Para las prendas mojadas por la lluvia, es conveniente colgarlas en percha/ganchillo lejos de fuente de calor directo, dejar secar y posteriormente cepillar

vestidos

CUATRO PASO SIMPLES PARA UNA BUENA HIGIENE

1) CEPILLADO: cepillar de arriba hacia abajo los sacos y vestidos, antes de usarlos

2) MANCHAS: para las manchas de grasa aplicar inmediatamente talco, jabón en polvo o detergente, pueden ahorrar una verdadera limpieza

3) ROCES: El cuello, los puños, las zonas que rodean los bolsillos y los ojales, son los primeros que se ensucian. Para limpiarlos preparar medio litro de agua con dos cucharadas de amoniaco. Utilizar un cepillo para frotar suavemente  la zona a limpiar. Luego aplicar talco, y pasada una hora  cepillar y planchar con una tela limpia de algodón, sobre la parte que se planchará

4) BRILLO: En la zona de codos o rodillas, se puede atenuar el brillo cepillando la prenda, luego colocar sobre la zona un trapo/paño limpio y “húmedo” y pasar la plancha bien caliente, sin apretar mucho la misma. Luego cepillar en contra del pelo o trama de la tela, repetir la operación varias veces, posteriormente colgar y dejar secar

CONVIENE NO LAVAR:

  • Los trajes de hombre y sastre de mujer; porque se deforman sobre todo en las partes armadas
  • Los vestidos delicados de punto, seda, gasa o lana; pueden encoger o dificultar el planchado de la prenda
  • Todo vestido o blusa  fina que se desee mantener, pues cualquier descuido (una dosis excesiva de jabón, agua demasiado caliente o fría) los puede estropear

 

 

 

 

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