EL CABELLO Y LOS CAMBIOS CLIMÁTICOS

Tanto cuando llega el frío intenso como en los días calurosos de verano, el cabello sufre los cambios bruscos de temperatura, al superan la resistencia de la fibra capilar, en consecuencia tiende a resecarse, sobre todo la capa de cabello expuesta en forma directa a los climas extremos, hasta poder sufrir la caída o resquebrajamiento del mismo.

En otoño es época de recambio de cabello, por lo que es normal una caída moderada diaria, pero si a ello se le agrega una desprotección a las temperaturas intensas, perjudica y afecta la fibra capilar, donde suele producirse una ruptura desde la base del mismo.

cabello dañado

Cuando se realizan deportes de invierno, el cabello debe estar protegido con productos para tal fin, ya que no solo el efecto del viento y las bajas temperaturas lo afectan, sino también el reflejo del sol en la nieve.

Es fundamental no olvidar realizar masajes para activar la irrigación sanguínea, lavar la cabeza con un champú de prevención de caída y aplicar un baño de hidratación semanal o bien colocarse ampollas para suavizar el resecamiento.

cabello rubio, trenza

Por el contrario cuando llegan las altas temperaturas, especialmente en el momento de la exposición al sol, se produce otro gran deterioro dado que los rayos solares pueden quemar la fibra provocando una caída inusual, e incluso resquebrajamiento otorgando un aspecto opaco y poroso. 

Cuidado con el uso de la planchita para alizar el cabello, cuya temperatura puede llegar a más de 200º y ser muy perjudicial si se utiliza a diario.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *